

Deja de perseguir una bola de cristal y empieza a construir una operación industrial a prueba de futuro.
Es lunes, 8 de la mañana. Revisas tu dashboard. El OEE está en verde, el plan de producción de la semana está cerrado y el flamante modelo de machine learning que habéis implementado predice una demanda estable. Por fin, piensas, todo está bajo control.
A las 10:15, suena el teléfono. Tu proveedor principal de un componente crítico en Francia acaba de sufrir un retraso. La producción se detendrá en 48 horas. De repente, el forecast perfecto de hace dos horas no sirve absolutamente para nada.
Jesús María Jurado
Transformación digital.









